Restauración de pintura de caballete

Restauración de pintura de caballete.

En estas dos imágenes os mostramos el proceso de restauración de un óleo sobre tela.

Para abordar una restauración es fundamental conocer los materiales constitutivos de la obra, es decir, la técnica empleada y el soporte en el cual esta realizada.

En primer lugar, se realizó un estudio científico, a través de diferentes técnicas para poder valorar los daños y las causas que los han originado.

El soporte, al ser un tejido orgánico tiene características higroscópicas,  que reacciona ante la humedad hinchándose sus fibras y mostrando una distensión generalizada del tejido, destensándose.

Para poder recuperar su tensión original es necesario colocar un bastidor móvil  para aplicar una tensión óptima.

La obra presentaba una falta de adhesión de los estratos provocada por la pérdida del poder adhesivo del aglutinante apareciendo, sobre todo, en la capa de preparación, y provocando el desprendimiento de distintas zonas. Este tipo de alteración debe tratarse con mayor brevedad posible para evitar pérdidas de los estratos originales.

El barniz presente estaba oxidado, envejecido y por tanto, amarilleado, provocando una veladura oscura ocultando los colores originales.

Es necesario eliminarlo para recuperar los colores originales, y seleccionar un barniz adecuado, reversible y estable ya que de este modo, la suciedad ambiental, grasas y humos se depositarán directamente sobre el nuevo barniz y no sobre la pintura.

El tratamiento de limpieza se realizó con métodos acuosos, con un pH adecuado y teniendo en cuenta los parámetros de seguridad.

Una vez eliminada la suciedad se continuó con la reintegración volumétrica y cromática diferenciado la intervención con la técnica del puntillismo.